
“Intervención Psicológica en la Cirugía Estética”
La Cirugía Plástica posibilita mejoras estéticas esperadas y deseadas por cada paciente, pero que a la vez, conllevan una readaptación de aquellos cambios realizados en el cuerpo.
Aunque la practica de estas cirugías, sean elegidas de manera voluntaria, es esperable (sin por ello considerarse patológicos) que estén acompañadas por una serie de emociones que exijan la reacomodación psíquica de una nueva imagen corporal.
El acompañamiento psicológico promueve un adecuado afrontamiento a esta serie de cambios, favoreciendo una adaptación a los mismos, atenuando aquellas emociones que puedan surgir desde lo más profundo de la estructuración del psiquismo.
Cuestionamientos, reproches y hasta la misma culpa pueden ser vicisitudes de sujetos que hayan elegido un procedimiento quirúrgico con fines estéticos. Tales sentimientos son importantes para tener en cuenta, a la hora de decidir un acompañamiento psicológico focalizado.
La sociedad y como núcleo central la familia, en ocasiones condena este tipo de prácticas y a quienes las eligen, por considerarlas muchas veces innecesarias, riesgosas o carentes de urgencia.
Las mismas si bien no son prescriptas como Imprescindibles para mejorar la salud, la mayoría de las veces son consideradas necesarias para logar un óptimo estado biopsicofisico.
Un adecuado seguimiento psicológico pre y pos quirúrgico, no solo colabora con estos prejuicios, sino que acompaña al sujeto en su propia decisión (consensuada claro está, con el equipo médico intervinente)
La satisfacción de un cuerpo deseado es algo que se percibe como derecho a la hora de decidir “cuanto” queremos modificar de nosotros mismos. De cada paciente surgirá cada necesidad, y las mismas no son universales.
La belleza como virtud No está disociada de la salud, ni la enfermedad siempre es el motivo de un sometimiento quirúrgico.
Lic. Gladys B. Caamaño
Vuelta de Obligado 1282 6°”A” CABA
4781-7332

