La Catarsis “Enter”
• En la cultura moderna en donde la comunicación ha cambiado de aristas, en
donde el paradigma científico tambalea ante la invasión masiva de medios comunicionales cada vez más sofisticados, cada vez más urgentes, cada vez más efectivos; Nos vemos alejándonos cada vez más de nuestro propio cuidado ante una inundación avasallante, que de modo permanente van exponiendo nuestro propio “yo” a límites casi extremos.
Se podría tomar como prejuicioso de la modernidad urgente, pero simplemente es anecdotario de una realidad actual, de un presente que impone exigencias mayores ante semejante innovación tecnológica; pero sin dejar de valorar las infinitas e incalculables ventajas que nos obligan a actualizar los circuitos comunicacionales, en beneficio de las nobles alternativas que nos proporcionan, tanto la cibernética como la tecnología actual.
Es este el mismo momento, en que quedan atrás, cuidadosas tareas invaloradas por la simplificación:- Un llamado telefónico, una carta escrita, una charla de amigos, la mirada del otro, una reunión de familia queda ya resumida en mensajes escuetos y un lenguaje virtual.
Tantos avances aumentan las diferencias, ampliando la brecha y dejando fuera a miles de sujetos que están ajenos, desde una imposibilidad a los medios que proporcionen dichos beneficios; sujetos que habitan en regiones lejanas, en ciudades pequeñas, y civilizaciones olvidadas en el mundo, precisamente por la dificultad de no poder contar con algunos medios que los acerquen y posibiliten una integración mayor a una sociedad moderna que hoy sigue creciendo pero de forma tan ágil como irregular.
En estos términos, hoy nos enfrentamos a una “urgente” pero necesaria adaptación a todo aquello que nos acerque a lo que queremos y necesitamos, para cumplir en forma inmediata con ese “placer” que nos brinda, todo aquello que deseamos.
Es precisamente el “Deseo” el que también se altera, se diluye, se esfuma, perdiendo valor y dimensión real, porque es cada vez más rápidamente satisfecho, cada vez más y más urgentemente complacido, con cada vez menos dificultades y mayores ventajas. Todo cobra una significación atractiva a partir de la intensa motivación para conseguirlo, a partir un mínimo de esfuerzo para lograrlo y obtenerlo.
Esta alteración inmediata en la manera de comunicarse, es fácilmente visible en el caso de los vínculos (que nacidos o no desde la realidad) se proponen un intercambio más ágil y dinámico que el que hubiesen establecido hace década atrás. (No hace siglos, sólo 10 años, nada más que una década).
Así tenemos la posibilidad de conocer vínculos novedosos como lo son también variados, desde los más estrechos entre personas desconocidas, hasta relaciones con personas de diferentes puntos cardinales o comunicarse desde diferentes maneras, elegidas según su interés particular.
Cuando cada uno de estos vínculos actuales, haya sido construido por cada
Semejante y solo a partir de una necesidad propia; es allí cuando podremos entender, Qué proceso ha colaborado para que eso suceda. (Ver ampliar)
Cada vez que tecleamos el “enter” propiciamos el propio placer de “enviar” aquello que sólo nosotros mismos deseamos expulsar de nuestro propio yo, todo aquello que quizás quién del otro lado, Activo” ESPERA (porque no lo hace desde la pasividad, sino en actitud también impulsada por él mismo, por su propio Yo) Aguarda entonces la llegada de aquella palabra que intenta relacionarlo, que intenta comunicarlo con aquel que “lejos” paradójicamente, quizás sienta su cercana compañía.
Se limita la circularidad, se producen casi conversaciones paralelas, en donde una poco tiene que ver con la otra- son proyectadas las fantasías propias en el proceso de conversar de manera especular-al mejor modelo de un Yo (constituido ya) y proyectado sobre la pantalla, por el mismo sujeto. Sin importar la reacción o recepción del sujeto (objeto) de su elección destinataria-
Aquel sujeto que, depositario de catarsis “enter” recepcione de su interlocutor la mirada de alguien que “satisfaga su propia necesidad”, será inmensamente feliz de poder contar con quién halague algo propio. Dándole sentido a su vida, quizás.
Pero en realidad, aquellos sujetos que depositan en el programa de Internet todas aquellas fantasías, experiencias que parten de sus propios deseos más inconscientes, lo sepan o no, estarán realizando una involuntaria catarsis que a modo de eyectar “enter” se expulsará todo aquello que necesariamente fuese inconciliable pata su propia conciencia, pero sin temor a concebir el mínimo reproche, ya que será trasladado hacia el “afuera” de un yo que afectado, necesita indefectiblemente que exista una tecla denominada “Enter”
Lic.Gladys Caamaño
jueves, 14 de julio de 2011
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1 comentario:
Hola, me result interesante su mirada sobre las res .quiero saber zi ud realiza algun curso formativo sobre el tema.
Gracias.
Lucia Laborde
Lucialaborde@hotmail.com
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